Santo Domingo, RD
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas renovó por seis meses el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití, con el llamado de varios países a acelerar su despliegue para recuperar territorios controlados por grupos armados, restablecer la autoridad del Estado y crear las condiciones necesarias para la celebración de elecciones.
La decisión fue adoptada mediante la resolución 2829 (2026), con 12 votos a favor, ninguno en contra y tres abstenciones: China, Pakistán y Rusia. El mandato de la fuerza se extendió hasta el 31 de marzo de 2027.
El Consejo también solicitó al secretario general de la ONU presentar cada seis meses un informe sobre los avances en los objetivos establecidos en una resolución anterior.
Asimismo, tomó nota del acuerdo alcanzado el 27 de julio entre Haití y la fuerza, mediante el cual se reconoce la personalidad jurídica de esta última, y alentó a los Estados miembros a reconocer ese estatus y otorgar a la fuerza y a su personal los privilegios e inmunidades correspondientes.
La resolución establece además que la fuerza deberá operar de conformidad con el derecho internacional aplicable, incluido el derecho internacional de los derechos humanos. También destaca la necesidad de programas de reintegración, apoyo psicosocial y educación para los niños que anteriormente estuvieron vinculados a pandillas.
Haití pide acelerar el despliegue
El representante de Haití celebró la renovación del mandato, pero señaló que la fuerza debe recibir el personal, los equipos y las capacidades operativas necesarias para funcionar plenamente.
También pidió completar con rapidez los acuerdos legales, administrativos y operativos que permitan facilitar su despliegue.
Según explicó, el objetivo es ayudar al Estado haitiano a recuperar el control de las zonas en poder de grupos criminales armados, proteger infraestructuras críticas, restablecer la autoridad estatal y generar las condiciones de seguridad necesarias para el retorno al orden constitucional y la celebración de elecciones.
Advirtió que recuperar territorios no será suficiente si posteriormente no se logra mantener el control, restablecer los servicios públicos y evitar que los grupos criminales regresen.
El representante haitiano subrayó que la fuerza debe complementar, y no sustituir, a las instituciones nacionales. En ese sentido, planteó una mayor coordinación con la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas de Haití, incluso mediante centros conjuntos de operaciones y sistemas seguros para compartir información.
China y Rusia cuestionan el enfoque
Estados Unidos defendió la continuidad de la fuerza y aseguró que esta ya está comenzando a mostrar resultados en su lucha contra las pandillas.
Su representante afirmó que la fuerza está despejando carreteras y barrios, recuperando zonas que se habían convertido en lugares a los que la Policía Nacional haitiana no podía acceder y desmantelando puestos ilegales de cobro.
Sin embargo, China expresó dudas sobre que una fuerza internacional pueda resolver por sí sola una crisis que, según su representante, no constituye únicamente un problema de seguridad.
El delegado chino sostuvo que la situación de Haití está vinculada a problemas profundos de gobernanza estatal y señaló que factores como la pobreza y la desesperación económica también contribuyen a que personas, incluidos niños, ingresen a las pandillas.
Rusia, que también se abstuvo, recordó que no se opuso a la creación de la fuerza hace un año, aunque manifestó cuestionamientos sobre su modelo y financiamiento. Su representante señaló que los retrasos en el despliegue también han afectado los preparativos para las elecciones generales.
Además, llamó a la comunidad internacional a detener el suministro externo de armas y dinero a los grupos criminales haitianos.
Países piden recursos y rendición de cuentas
Pakistán también se abstuvo y sostuvo que los problemas estructurales de Haití requieren una respuesta integral, dirigida y ejecutada a nivel nacional. Su representante expresó la esperanza de que la fuerza pueda desplegarse plenamente y contar con mecanismos de financiamiento sostenidos.
Colombia advirtió sobre nuevas fuentes de financiamiento para las pandillas en la región, incluidas las relacionadas con el narcotráfico, y consideró que la extensión permitirá dar continuidad al proceso de despliegue.
Otros miembros del Consejo insistieron en que la fuerza debe contar con los recursos y el respaldo internacional necesarios para alcanzar su plena capacidad operativa, al tiempo que debe actuar bajo las normas internacionales y con mecanismos de rendición de cuentas.
Varios países también destacaron la necesidad de proteger a los civiles, especialmente a los niños, durante las operaciones contra las pandillas.
Seguridad como paso previo a las elecciones
Letonia instó a la fuerza, a las autoridades haitianas y a sus socios internacionales a aprovechar la actual oportunidad para avanzar en el despliegue y mejorar las condiciones de seguridad que permitan celebrar elecciones.
Al mismo tiempo, señaló que las autoridades haitianas deben adoptar medidas que van más allá del mandato de la fuerza, como el desarme, la desmovilización y la reintegración de miembros de grupos armados, además de una estrategia nacional de seguridad que aborde las causas estructurales de la inestabilidad.
El Reino Unido consideró que el despliegue exitoso de la fuerza será clave para enfrentar la inestabilidad y debilitar a las pandillas. También condenó los ataques contra civiles, el uso de personas como escudos humanos y la violencia sexual.
Dinamarca sostuvo que unas elecciones libres, justas e inclusivas serán necesarias una vez que existan las condiciones de seguridad, y pidió que las operaciones contra las pandillas se desarrollen con transparencia, disciplina y estricto cumplimiento del derecho internacional.
CARICOM y República Dominicana llaman a mantener el apoyo
La Comunidad del Caribe (CARICOM), representada por Jamaica, respaldó la renovación del mandato y reconoció avances desde el inicio del despliegue, aunque señaló que este ha sido más lento de lo previsto.
El bloque pidió apoyo financiero, logístico y operativo para la fuerza, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas haitianas, incluyendo transporte aéreo de tropas, equipos de vigilancia aérea y marítima, asistencia técnica y capacitación lingüística.
CARICOM también expresó preocupación por la violencia contra mujeres, niñas y jóvenes, así como por la violencia sexual y de género, la explotación y el reclutamiento por parte de grupos criminales.
El representante de Jamaica sostuvo que la seguridad debe contribuir a crear las condiciones para celebrar elecciones y restaurar plenamente la gobernanza democrática en Haití, bajo liderazgo de los propios haitianos.
Por su parte, el representante de la República Dominicana advirtió que la extensión del mandato no constituye un fin en sí mismo, sino que proporciona más tiempo para completar el despliegue de la fuerza.
Señaló que una fuerza plenamente desplegada podría contribuir a crear las condiciones para las elecciones y permitir que los haitianos puedan decidir sobre su futuro.
“La seguridad abre el camino, pero la seguridad por sí sola no es suficiente para mantener ese camino abierto”, afirmó el representante dominicano.
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