miércoles, 3 de junio de 2026

Los entre líneas de un crimen cometido por tres menores y un velorio a donde no llegó el cadáver

 Santo Domingo, RD 

La última vez que Antonio Paul preparó una lona fue para esperar a su sobrina muerta. La extendió frente a la casa, acomodó varias sillas plásticas y aguardó bajo el calor pesado de la tarde. En barrios pobres dominicanos, los velorios comienzan así: vecinos que llegan despacio, café servido en vasos desechables, murmullos contenidos, niños jugando cerca del dolor. Pero aquella noche nadie vino a despedir a la adolescente de 14 años. El cuerpo nunca llegó.

Las horas pasaron y Antonio terminó desmontándolo todo. La muchacha seguía retenida entre trámites, papeleos y errores de identificación. Ni siquiera el duelo parecía sencillo para aquella familia acostumbrada a sobrevivir entre precariedades.

Días antes, la niña, haitiana, había muerto dentro de un centro de acogida del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), en San Antonio de Guerra. La llevaron al baño con una mentira pequeña, casi doméstica, una frase que suele anunciar cumpleaños, regalos o secretos entre adolescentes.

"Ven, que tenemos una sorpresa para ti".

Le vendaron los ojos y minutos después estaba muerta.

La historia es el expediente

Según la reconstrucción del Ministerio Público, varias menores la condujeron hasta el baño mientras unas treinta adolescentes dormían en el pabellón. Allí la derribaron al suelo. Dos la sujetaron. Otra utilizó el amarre de un pantalón para asfixiarla. Una interna observó parte de la escena desde su cama, paralizada por el miedo. Después vendrían los intentos de simular un accidente, el silencio espeso de la madrugada y la llegada tardía del espanto.

El expediente judicial describe la secuencia con una frialdad administrativa. Pero detrás de cada línea emerge una pregunta más perturbadora: ¿cómo puede instalarse tanta crueldad en muchachas que apenas comienzan la vida?

La adolescente llevaba apenas nueve días bajo custodia estatal. Había llegado desde Pedernales después de una cadena de pérdidas demasiado grandes para sus catorce años. Su padre había muerto. Su madre sufría problemas de salud mental. Familiares intentaban ofrecerle en Santo Domingo una oportunidad distinta. Quienes la conocieron hablan de una niña tranquila, estudiosa, siempre sonriente.

Por eso la frase de su tío matiza toda esta historia:

"No fue un perro que mataron. Fue una niña y es mi familia".

Comunicado de Conani

Mientras la indignación pública crecía, el Conani intentó explicar cómo pudo ocurrir el crimen dentro de un lugar concebido precisamente para proteger menores vulnerables.

La presidenta ejecutiva de la institución, Ligia Pérez Peña, aseguró que el pabellón donde ocurrió la muerte cumplía, al menos formalmente, con los protocolos establecidos: treinta adolescentes bajo supervisión de dos guías y una custodia militar.

"Sí estaba el personal con ellas", afirmó. Según explicó, el reglamento exige una guía por cada quince niñas y acompañamiento permanente incluso para acudir al baño.

Las coincidencias que sorprenden

Alrededor de las 12:30 de la madrugada, ambas guías descendieron para recibir a otra menor trasladada por agentes de la Policía Nacional. La custodia militar permaneció arriba. Las guías regresaron poco después acompañando a la recién llegada, buscando acomodarla y entregarle un kit de higiene personal. Para entonces, según la hipótesis investigativa, el crimen ya se había consumado.

La explicación institucional intenta ordenar la secuencia. Pero no consigue disipar la sensación más inquietante: bastaron unos minutos de descuido para que una adolescente fuera asesinada por otras menores dentro de un sistema diseñado para evitar precisamente ese tipo de violencia.

Más desconcertante aún resulta el perfil de la presunta ideóloga del crimen. Pérez Peña reveló que la adolescente de 17 años llevaba apenas trece días en el hogar de paso y que, hasta entonces, no había mostrado señales de agresividad.

"Nunca dio indicación de que tenía niveles de violencia", dijo la funcionaria. "Al contrario, cuando la víctima llegó se adaptó muy bien al lugar y llevaba buena relación con la niña, incluso la peinaba".

Esa imagen —una muchacha peinando cariñosamente a otra adolescente pocos días antes de participar presuntamente en su asesinato— termina de romper cualquier intento sencillo de comprensión.

Tras el crimen, tres menores fueron enviadas durante treinta días a un Centro de Atención Integral para Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal. El Instituto Nacional de Ciencias Forenses entregó posteriormente el cuerpo de la víctima a sus familiares. Mientras tanto, el Conani anunció la suspensión del personal que se encontraba de servicio aquella madrugada, el reforzamiento de la vigilancia nocturna y la separación de las adolescentes acogidas en grupos más pequeños, acompañados por intervención psicológica individual y colectiva.

¿De quién es la culpa?

La institución insiste en que colaboró desde el primer momento con el Ministerio Público y recuerda que la víctima llegó al sistema después de que médicos del Hospital San Lorenzo de Los Mina detectaran una situación de vulnerabilidad extrema y notificaran el caso a las autoridades. Según la versión oficial, incluso hubo que recurrir a una acción de amparo para conseguir un cupo en hogares de paso debido a la saturación del sistema.

Pérez Peña también rechazó las acusaciones de familiares que afirman que la adolescente fue retenida injustamente bajo tutela estatal.

"No es Conani que decide quedarse con la niña", sostuvo. "Fue una disposición del Ministerio Público mientras se investigaba una situación de vulnerabilidad".

Es fácil convertir al Conani en el único acusado. Y, sin embargo, basta mirar el origen de muchas de esas menores para comprender que la tragedia comenzó mucho antes de aquella madrugada. Hogares rotos. Violencia doméstica. Abuso. Abandono. Hambre material y emocional. Muchachas educadas en la ley brutal del "sálvese quien pueda".

La propia declaración institucional deja entrever esa realidad cuando admite la complejidad de los perfiles que llegan a los centros de acogida: adolescentes marcadas por años de dolor, negligencia y fracturas familiares imposibles de reparar rápidamente. "Intentar reparar 15, 16 y 17 años de dolor con nuevas oportunidades", escribió el organismo en uno de los párrafos más reveladores de su comunicado.

Los hogares de paso terminan funcionando como salas de emergencia para infancias destruidas antes de tiempo: pocos psicólogos, personal exhausto, protocolos que dependen demasiado de márgenes mínimos de control y una sociedad que suele entregar tarde aquello que ya no sabe cómo cuidar.

Nada de eso disminuye el horror. Tampoco responde las preguntas esenciales. ¿Dónde falló realmente la vigilancia? ¿Qué señales fueron ignoradas? ¿Cómo pudo planearse un crimen así en un espacio diseñado para proteger?

@diariolibre.com

El Gobierno apura el rescate de más de 1,400 centros educativos

Santo Domingo, RD

 Techos que filtran, baños que no funcionan, drenajes deficientes y estructuras en avanzado estado de deterioro constituyen la evidencia de las denuncias que durante años realizaron grupos de profesores, padres y estudiantes con respecto a las condiciones en que operan numerosos centros escolares en República Dominicana.

Ante esta situación, la Dirección de Infraestructura Escolar (DIE) anunció la intervención de 1,451 planteles educativos mediante trabajos de rehabilitación y mantenimiento correctivo, en una iniciativa que busca atender parte de las deficiencias acumuladas en la infraestructura escolar. 

El martes 2 de junio inició la primera de cuatro rondas de sorteos dirigidos a las mipymes que realizarán los trabajos de rehabilitación con mantenimientos correctivos en 331 instituciones educativas.

La medida se ejecutará a través del Plan Aulas 24/7-365, impulsado por el Gobierno, que contempla una inversión superior a los 4,000 millones de pesos y beneficiará a más de 500,000 alumnos y docentes.

Según el director de Infraestructura Escolar, Roberto Herrera, en conversación para Diario Libre, los centros considerados en condiciones más críticas estarán listos entre junio y agosto de este año, como parte de los trabajos que se efectuarán durante el período de vacaciones.

Además, se intervendrán otros 1,120 centros educativos mediante el Programa de Rehabilitación, Mantenimiento y Terminación de Centros Escolares (Protces), bajo procesos de licitación pública.

Según explicó Herrera, las obras se concentrarán en trabajos considerados urgentes. Entre ellos impermeabilización de techos, reparación de sistemas eléctricos, construcción y reparación de muros perimetrales, corrección de drenajes, intervenciones sanitarias, pintura y mantenimiento general.

"Son proyectos que oscilan entre tres, cinco, diez y 15 millones de pesos. Exigimos la responsabilidad de asumir el compromiso de entregar los trabajos en una fecha determinada", refiere Herrera. "Hacemos un llamado a los contratistas para que sepan que sus recursos están ahí. Incluso una vez adjudicados quienes tengan la capacidad de poder iniciar los trabajos pueden hacerlo porque tan pronto se entregue el avance, lo que tengan para cubicar también se les pagará".

Las primeras intervenciones se concentrarán en el Gran Santo Domingo, San Pedro de Macorís y Monte Plata. Más adelante, una parte importante de la inversión se dirigirá a Santiago, San Cristóbal, Puerto Plata y La Altagracia.

Riesgos para estudiantes

La selección de ganadores de los primeros lotes de escuelas en el Gran Santo Domingo, San Pedro de Macorís y Monte Plata se produce en medio de múltiples quejas sobre las condiciones físicas de los centros educativos.

Uno de los casos más recientes es el de la escuela Emma Balaguer, ubicada en la comunidad Monte Bonito, en el distrito municipal Santiago Oeste.

En mayo de este año, docentes y comunitarios denunciaron graves filtraciones de agua que afectan aulas, pasillos y otras áreas del plantel. También en ese mes, la Asociación Dominicana de Profesores, seccional Santiago Noreste, denunció que el 71 % de los centros educativos de esa demarcación presenta daños significativos en sus estructuras.

Entre las necesidades identificadas figuran la terminación del centro educativo Camboya, en el sector Francisco del Rosario Sánchez, así como la conclusión de aulas del nivel inicial en los centros Mélida Giralt y Aura Herrera Martínez.

Entre filtraciones y hongos

Los problemas de infraestructura escolar no solo afectan el proceso de enseñanza. Al menos así lo considera el ingeniero Francisco Marte, participante en el proceso de contratación para las rehabilitaciones. Marte señaló que muchas escuelas presentan filtraciones que favorecen la aparición de hongos y pueden contribuir al desarrollo de enfermedades respiratorias.

Marte relató además que, en intervenciones anteriores realizadas para el Estado, encontró baños con tuberías obstruidas, acumulación de basura y un deterioro generalizado de las instalaciones educativas, por lo que también exhorta a que se eduque al estudiantado para que conserve las instalaciones en buen estado.

@diariolibre.com

Presa de Hatillo abastecerá de agua al Gran Santo Domingo con inversión de US$750 millones

 Santo Domingo, RD 

La presa de Hatillo, en la provincia Juan Sánchez Ramírez, se perfila como la principal garantía de seguridad hídrica para el Gran Santo Domingo, Cotuí y Monte Plata, mediante un ambicioso proyecto valorado en 750 millones de dólares que busca asegurar el suministro de agua potable a más de cuatro millones de habitantes durante las próximas tres décadas.

La iniciativa, denominada Programa de Seguridad Hídrica del Embalse Hatillo para el Abastecimiento de Sánchez Ramírez y el Gran Santo Domingo, fue presentada por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) durante una vista pública celebrada con alcaldes, dirigentes comunitarios, representantes de juntas de vecinos y líderes sociales del Distrito Nacional, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Oeste, Los Alcarrizos y Pedro Brand.

El director general de la Caasd, Felipe Suberví, explicó que el proyecto es el resultado de más de cinco años de estudios técnicos, ambientales, económicos y sociales realizados con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF), entidades que financiarán la obra.

De acuerdo con Suberví, el financiamiento contempla 450 millones de dólares aportados por el BID y 300 millones de dólares por la CAF, recursos que permitirán construir la infraestructura necesaria para transportar agua desde el embalse de Hatillo hasta el Gran Santo Domingo.

Una solución para una ciudad en crecimiento

El funcionario destacó que la demanda de agua en Santo Domingo aumenta cada año debido al crecimiento poblacional. Actualmente, la capital y la provincia Santo Domingo albergan cerca de cuatro millones de habitantes, una cifra que continúa expandiéndose y que presiona cada vez más las fuentes tradicionales de abastecimiento.

“Tenemos que cubrir una necesidad primordial como es el agua. Después de evaluar distintas alternativas, la solución más viable resultó ser traer agua desde Hatillo”, afirmó Suberví.

El proyecto contempla captar agua del embalse, potabilizarla mediante una moderna planta de tratamiento y transportarla a través de una tubería principal de aproximadamente 85 kilómetros hasta Santo Domingo.

La primera etapa permitirá trasvasar cinco metros cúbicos por segundo hacia el Gran Santo Domingo, mientras que otros 0.5 metros cúbicos por segundo serán destinados a las comunidades de Sánchez Ramírez.

Según la Caasd, esta infraestructura permitirá elevar la garantía de abastecimiento hasta un 95 % y enfrentar con mayor resiliencia los períodos de sequía que cada año afectan a la capital.

Beneficios directos para comunidades

Las primeras zonas beneficiadas serán Pedro Brand, Los Alcarrizos y Pantoja, localidades que históricamente han enfrentado dificultades para recibir agua potable de manera continua debido a la limitada disponibilidad de fuentes cercanas.

Suberví reconoció que, pese a múltiples inversiones en pozos, líneas de conducción y mejoras operativas, la escasez de agua en esas localidades ha impedido solucionar de forma definitiva el problema.

“Lo que pasa en Pedro Brand y Los Alcarrizos no es falta de voluntad ni de inversión. El problema es que no hay suficiente agua en la zona. Por eso tomamos la decisión de desarrollar este proyecto”, sostuvo.

Posteriormente, el sistema se extenderá hacia sectores de Santo Domingo Oeste, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Este y el Distrito Nacional.

Seguridad hídrica y calidad del agua

Uno de los temas que más inquietudes ha generado es la calidad del agua del embalse Hatillo, debido a episodios de proliferación de algas registrados en años recientes.

Sin embargo, las autoridades aseguraron que múltiples estudios realizados por la Caasd, organismos internacionales y entidades especializadas han confirmado que la fuente cumple con las condiciones necesarias para el abastecimiento humano.

Sergio Polanco, encargado de Planes, Programas y Proyectos de la Caasd, explicó que la presencia de algas es un fenómeno común en embalses de todo el mundo y que existen tecnologías probadas para su control.

Recordó que situaciones similares ocurrieron en la presa de Valdesia en años anteriores y fueron manejadas exitosamente sin afectar la calidad del agua distribuida a la población.

Además, el proyecto contempla sistemas permanentes de monitoreo ambiental, equipos ultrasónicos para controlar la proliferación de algas, vigilancia continua de la calidad del agua y la creación de mecanismos de veeduría ciudadana para garantizar la transparencia del proceso.

“La gente debe tener la seguridad de que el agua pasará por una moderna planta potabilizadora antes de llegar a los hogares. La calidad está garantizada”, afirmó Polanco.

Una obra de Estado

Durante el encuentro, periodistas y comunitarios preguntaron sobre la continuidad del proyecto más allá del actual período gubernamental.

Suberví respondió que se trata de una obra de Estado respaldada por acuerdos de financiamiento internacional y compromisos asumidos por la República Dominicana ante organismos multilaterales.

Explicó que, una vez aprobados los contratos de financiamiento y completados los procesos de licitación internacional, el proyecto quedará incorporado a los compromisos oficiales del país.

La Caasd estima que las licitaciones y procesos administrativos tomarán aproximadamente un año y que la construcción se extenderá entre tres años y medio y cuatro años.

Inversión para el desarrollo

Más allá de garantizar agua potable, las autoridades consideran que el proyecto tendrá un impacto significativo en la salud pública, la productividad económica y la calidad de vida de millones de personas.

La iniciativa también incluye la incorporación de energía solar para alimentar estaciones de bombeo, la modernización de sistemas de gestión del agua y la expansión de la infraestructura de almacenamiento y distribución.

Para la Caasd, la obra representa la respuesta más importante a largo plazo para enfrentar el déficit hídrico del Gran Santo Domingo y asegurar el abastecimiento de una de las regiones urbanas de mayor crecimiento del Caribe.

“Estamos hablando de una inversión histórica que permitirá garantizar agua para los próximos 30 años. Invertir en Hatillo es invertir en salud, desarrollo, productividad y futuro”, concluyó Suberví.

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Así ocultaba el dinero la red que estafaba y extorsionaba a personas de EE. UU. desde Santiago

 Santo Domingo, RD

Los integrantes de la presunta red dedicada a cometer estafas, extorsiones y chantajes contra residentes en Estados Unidos desde Santiago, ocultaban el origen ilícito del dinero mediante complejos mecanismos de movilización financiera para dificultar su rastreo, informó el martes el Ministerio Público.

El órgano acusador desmanteló la banda criminal mediante la Operación XL526, la cual incluyó 28 allanamientos simultáneos realizados en las provincias de Santiago y Puerto Plata, que terminaron en la detención de 20 personas, entre ellos cinco supuestos cabecillas.

De acuerdo con la institución, los recursos obtenidos eran movilizados a través de diversos mecanismos financieros que incluían criptomonedas (como Bitcoin), transferencias electrónicas, transferencias espejo, depósitos mediante empresas remesadoras y plataformas de pago digital.

En ese contexto, explicó que las transacciones se realizaban, en la mayoría de los casos, a favor de terceros ya identificados por la investigación. El objetivo era entorpecer la trazabilidad de los fondos y encubrir su origen ilícito. 

Hasta el momento, el Ministerio Público no ha establecido la cantidad de dinero que habría movilizado la red.

Por otro lado, la ostentación de un alto estatus económico por parte de los miembros de la organización criminal servía como gancho para reclutar a nuevas personas, principalmente jóvenes, en el municipio de Santiago de los Caballeros y zonas aledañas.

El cobro del dinero

Para asegurar los cobros, los imputados empleaban mecanismos de intimidación y coacción que generaron graves afectaciones psicológicas en las víctimas.

La Procuraduría señaló que las amenazas eran utilizadas como medio para provocar temor, sufrimiento y perturbación emocional, tanto en los afectados directos como en sus familiares, impactando significativamente su estabilidad personal y calidad de vida.

Jacagua: el centro operativo de la red

La estructura criminal tenía como centro de operaciones el distrito municipal de Jacagua, en Santiago. Desde allí, según el Ministerio Público, ejecutaba de manera sistemática las actividades de estafa, chantaje y obtención ilícita de fondos, apoyándose en herramientas tecnológicas y estrategias de intimidación.

¿Cómo captaban a las víctimas?

Las investigaciones indican que los integrantes de la red captaban a sus víctimas a través de anuncios publicitarios. Posteriormente, las sometían a presiones económicas mediante amenazas y extorsiones basadas en guiones previamente elaborados.

Los imputados se hacían pasar por miembros de temidas organizaciones criminales internacionales, como el Cártel de Sinaloa de México, para intimidar a las víctimas y exigirles los pagos.

Cabecillas y detenidos

Durante la operación fueron arrestados los presuntos cabecillas de la estructura:

Carlos José Parra Lantigua

 Eliardo Peña Almonte

 Renso Darío González Almonte

 Josiel Pichardo Cabrera

 Walinton Sosa Almonte

También fueron detenidos los miembros: Moisés David Pichardo Aracena, Pedro Antonio Pichardo, Yumeiry Altagracia Cabrera, Danny Rafael Lantigua, Augusto José Reyes y Julio Antonio Peralta del Rosario.

Otras ocho personas arrestadas permanecen bajo investigación, mientras que las autoridades persiguen a otro hombre vinculado a la red.

Sometimiento a la justicia

El Ministerio Público dijo que los implicados serán sometidos a la justicia en las próximas horas ante la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santiago.

Se les imputan delitos de alta tecnología, asociación de malhechores, estafa, extorsión, chantaje, obtención ilícita de fondos, enriquecimiento ilícito, lavado de activos, distribución de sustancias controladas y porte ilegal de armas de fuego.

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Joven denuncia que fue rociada con gas pimienta por un coronel de la Policía; caso es investigado

 Santo Domingo, RD

Con los ojos aún irritados y la visión afectada, Pamela Frías Vargas, de 25 años, denunció que fue rociada con una sustancia similar a gas pimienta por un coronel de la Policía Nacional cuando intentaba obtener información sobre una situación ocurrida en el lugar.

La joven aseguró que el incidente ocurrió de manera repentina y que no tuvo oportunidad de reaccionar antes de ser atacada.

Cuando yo me voy a voltear a ver cuál es el coronel, no me dio tiempo porque él, de una vez, me echó en la cara. Ahí yo quedé loca, me di con el tubo, no podía ver, perdí la respiración”, relató Frías Vargas.

Según explicó, aún presenta molestias en la vista. “Veo un chin borroso todavía”, expresó.

Busca someter una querella formal

Pamela indicó que acudió ante las autoridades para presentar una denuncia formal, pero le solicitaron una evaluación médica que certifique las lesiones sufridas durante el incidente.

Esa es la receta. Cuando fui a buscar el diagnóstico médico, me dijeron que mañana toca el diagnóstico para ir a ponerle la querella, porque ya ellos reconocen el caso, según el video que se hizo viral”, señaló.

El hecho quedó captado en varios videos grabados por personas que se encontraban en el lugar. En las imágenes, que circulan ampliamente en redes sociales, se observa a la joven acercarse a un grupo de personas y, segundos después, ser rociada en el rostro con una sustancia que presuntamente sería gas pimienta.

Policía Nacional confirma investigación

Tras la difusión de los audiovisuales, el vocero de la Policía Nacional informó que el caso está siendo investigado por los organismos de control interno de la institución.

Nosotros hemos observado el audiovisual que se ha hecho viral en distintas plataformas y redes sociales, donde se observa que se lanza una especie de gas pimienta al rostro de la dama. Este caso se encuentra bajo investigación de los organismos de control interno de la Policía Nacional y, oportunamente, podremos ofrecer mayores detalles”, indicó el portavoz.

El incidente ha generado reacciones entre ciudadanos y organizaciones que exigen una investigación transparente y la aplicación de sanciones en caso de comprobarse responsabilidades.

Este hecho recuerda un caso similar ocurrido en marzo pasado en Santo Domingo Este, donde el coronel de la Policía Nacional, Fausto Madé, fue acusado de agredir a una joven. Por ese caso, el oficial cumple prisión preventiva en el Centro de Operaciones Especiales.

Tanto Pamela Frías Vargas como sus familiares solicitaron a las autoridades profundizar las investigaciones y garantizar que los responsables sean sometidos a la justicia.

@noticiassin.com