jueves, 21 de mayo de 2026

Arismendi Díaz Santana: "Los afiliados no son los más beneficiados, ni en pensiones ni en salud"

 Santo Domingo,RD 

La Ley 87-01 que creó el Sistema de Seguridad Social dominicano cumple 25 años. Ha llegado a esta edad con achaques. Con sus luces y sombras y con el consenso generalizado de que necesita una revisión. Por proyectos de reforma que no quede... hay unos cuantos.  

Por lo menos 9- en las cámaras legislativas y se espera que el presidente Abinader presente pronto otro.

Hablamos con Arismendi Díaz Santana, uno de los "padres" de la Ley. Además, en septiembre de 2025 fue designado por el Presidente Abinader como coordinador de la comisión técnica que reforzará los mecanismos de supervisión del Seguro Nacional de Salud (Senasa). 

Los actuarios y especialistas en la materia no siempre tienen el punto de vista del afiliado o paciente, que al fin y al cabo, es quien sufre los problemas y se beneficia de los aciertos. En esta conversación, Díaz Santana habla para ellos.

—¿Qué tal ha madurado la ley 87-01?

Necesita reformas, porque la sociedad y la economía también han cambiado mucho en 25 años. Desde luego, es mejor que lo que había antes, el viejo seguro social. Eso hemos ganado.

—¿Por qué los legisladores no se ponen de acuerdo para trabajar en un único proyecto? 

Hace dos años se nombró una comisión bicameral que planteó un proyecto tan deformado que se cayó ese mismo día. Pues ahora vamos por el mismo camino. Hay legisladores que encargan proyectos y los presentan en sus provincias como muestra de que están trabajando. Pero las superintendencias comenzaron ya a hacer su trabajo, a preparar un proyecto por encargo del presidente. Creo que es el mejor momento para someter un proyecto de reforma de la seguridad social; sería el colofón de la celebración de un cuarto de siglo de la Ley de Seguridad Social. 

—¿A quién le interesa más que se haga la reforma?

Al afiliado. No hay interés en otros grupos. Si hablamos de la parte previsional, las AFP no tienen ningún interés en que esto se modifique porque están ganando mucho. No tienen ni que recoger el dinero; lo manda la Tesorería. Una parte lo ponen en Hacienda, otra parte en el Banco Central y otra parte lo ponen... y ya. A esperar el mes que viene. 

—Con ese esquema, tampoco el Estado tendría interés en reformar...

¡Exactamente! Eso quiere decir que la situación de los trabajadores es muy vulnerable. En primer lugar porque las AFP no tienen ningún interés en elevar la rentabilidad porque no viven de ella. Número dos: esas AFP están comenzando a diversificar las inversiones en los grupos de sus relaciones de influencia. Y en tercer lugar, tampoco el Estado, porque si la rentabilidad de Hacienda baja un punto, esos son millones que se quedan ahí para otras cosas y millones que dejan de recibir los trabajadores. Esta es la verdadera ley del embudo. 

—¿Es una opción que el afiliado pueda retirar el dinero cuando se jubile?

En un proyecto de futuro, eso sería una opción que estoy planteando. Pero lo más grave, es que la mayoría de los trabajadores no va a acumular 30 años. Por la inestabilidad del mercado laboral, la informalidad... Desde la Fundación Seguridad Social para Todos estamos planteando que se le devuelva el 50 % del patrimonio acumulado si lo desea el afiliado y se le garantice una pensión subsidiada. El otro 50 % se le pasa al Estado y automáticamente le asignan una pensión de por vida. Aunque no necesariamente el fondo que se cree es suficiente, pero el Estado tiene que asumir su responsabilidad.

—¿Cuál es el mayor problema para la sostenibilidad del sistema de pensiones?

En 2033, 1,300,000 dominicanos afiliados van a cumplir los 30 años de cotización. Ya estamos muy tarde para ver cómo se resuelve ese problema. Porque será un problema grave que en un año entren en edad de retiro 350 mil personas y que cuando vayan a recibir su pensión oigan que "son 10 mil pesos lo que usted puede recibir". No es lo mismo que cuando 200 cañeros frente al Palacio reclamaban su pensión de 3,000 pesos. Estamos hablando de 300 mil, de 400 mil pensionados en un año. Y otros tantos al año siguiente. 

—¿Cuánto y cómo afectan al sistema los planes de pensiones de tantas instituciones públicas?

Afectan y mucho, pero nadie sabe cuánto porque no ha habido interés en sacar el cálculo. Pero son instituciones con sueldos altos que actualizan sus pensiones como si fueran salarios. Por ejemplo, la UASD. 

—¿Qué reforma necesita el esquema de Salud?

La situación es totalmente diferente. Es igualmente crítica pero no se necesita transformar la ley para que el ciudadano reciba un mejor servicio de salud y bienestar.

—¿Por qué? 

Porque todas las transformaciones que hay que hacer están previstas en la Ley: atención primaria, un plan básico de salud, la organización de las cosas por niveles de atención, la contratación de los médicos con incentivo a la producción y al desempeño... Todo eso está contemplado en la ley.

-Los más beneficiados...

Yo sigo luchando porque en algún momento determinado se logre que sean los afiliados los más beneficiarios del sistema dominicano de seguridad social. Porque hasta ahora, ni en pensiones, ni en salud, son los más beneficiados. Están en mejores condiciones que con el viejo seguro social, pero están en desventajas con relación de las ARS, a las AFP y a las PSS.

—Por fin, ¿hay o no hay un Senasa 2.0?

Sí, el Ministerio Público ha dicho que es verdad. Lo que puede estar ocurriendo es lo siguiente: ahí debe haber mucha presión. Eso comenzó como en octubre, vamos a llegar a un año con una investigación. Al principio dijeron que eran muchos y ahora ves que últimamente como que van bajando la cosa. Y si eso explota, ¿a dónde va a llegar esto? ¿Cuál va a ser la calidad que va a tener el Colegio Médico y que van a tener los médicos? Pensarán algunos que eso hay que taparlo, o enfriarlo, o reducirlo. Es un problema de sobrevivencia de clase, de espíritu de clase.

—Pero el Senasa funciona... 

Está funcionando. Recuerde que al Senasa lo saquearon. La ley dice que una ARS tiene que tener una reserva técnica equivalente a la deuda que está consumiendo por la demanda de sus afiliados.

—¿En qué periodo? 

Mensual y anualmente. Eso es permanente porque tiene que asegurarle al proveedor que lo va a pagar.

¿Qué pasó en el Senasa? 

Que comenzaron a hacer una serie de trampas, a otorgar una serie de contratos fuera de todo. Cuando aparecía el déficit, se cogía de las reservas. Por eso es que el desfalco fue calculado en 13,500 millones de pesos. Llegó un momento que ya ni siquiera las reservas alcanzaron, cuando ya el Gobierno se dio cuenta del asunto y tomó medidas. Pero ¿a quién se le atrasaban? No a los que tenían contratos primarios. 

@diariolibre.com

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