En apenas los primeros seis meses de 2026, 146 personas murieron a manos de agentes policiales en hechos reportados como intercambios de disparos, una cifra que equivale a casi el 80 % de los 187 fallecidos registrados bajo circunstancias similares durante todo 2025.
Mientras la Policía Nacional sostiene que estos casos son investigados y que sus agentes enfrentan, en su mayoría, a personas armadas, testimonios de familiares y videos de algunos operativos cuestionan la versión oficial sobre cómo ocurrieron varias de esas muertes.
Los números muestran además un cambio en la tendencia. En 2024 fueron reportados 227 fallecidos en estos episodios; la cifra bajó a 187 en 2025, pero durante la primera mitad de 2026 ya alcanzaba 146. Esto significa que, de acuerdo con los datos incluidos en el reportaje, durante ese período murió aproximadamente una persona cada 30 horas en actuaciones policiales.
Una de ellas es Rosmery Galván Kelly, pareja de Jhoel Severino de los Santos, de 33 años, quien murió durante una actuación policial en el sector Los Solares, próximo al kilómetro 14 de la autopista Duarte. Según la versión inicial de las autoridades, Severino cayó durante un enfrentamiento y en el lugar fue ocupada una pistola Glock.
La mujer asegura que aquel día ella y su esposo estaban en casa. Habían despertado tarde y tomaban café en la sala. Severino le dijo que iría a bañarse y, poco después, ella escuchó disparos. Cuando reaccionó, relata, su pareja ya estaba en el suelo.
Galván Kelly sostiene que no escuchó advertencias ni llamados para que Severino saliera de la vivienda y asegura que los agentes comenzaron a disparar sin que mediara conversación.
En la denuncia presentada ante la Fiscalía de Santo Domingo Oeste, afirmó que entre 15 y 20 policías llegaron a la casa. También asegura que fue esposada y retenida mientras intentaba acercarse a su pareja.
“Desde ese día yo no he podido dormir porque eso es lo único que veo, la cara de ese hombre disparándole a mi esposo”, relató.
Una escena que la familia dice fue alterada
El relato de Rosmery no se limita al momento de los disparos. Asegura que, mientras permanecía retenida en la parte trasera de una camioneta policial, observó a agentes entrar nuevamente a la vivienda con un bulto y posteriormente a otro equipo llegar con guantes y un maletín.
Según su testimonio, vio cómo limpiaban sangre de las escaleras y afirmó que cámaras instaladas en un negocio cercano fueron retiradas y destruidas. La mujer también denunció la desaparición de celulares, prendas y más de 200 mil pesos que, según dijo, estaban destinados a comprar materiales para terminar el negocio que su pareja construía.
Consultado sobre las acusaciones de posible alteración de la escena, el vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, indicó que no tenía conocimiento de esa situación y sostuvo que tendría que ser corroborada mediante una investigación. Explicó además que las muertes violentas pasan a la Inspectoría y a los organismos de control interno de la institución.
La Policía sostuvo que Severino era buscado mediante una orden de arresto relacionada con heridas supuestamente ocasionadas a Ángel Manuel Frías en Villa Altagracia.
Su pareja rechaza esa explicación y afirma que él había estado recientemente ante las autoridades y tenía otra cita judicial pautada. Pesqueira señaló que las circunstancias de su muerte están bajo investigación en coordinación con el Ministerio Público.
Casi un mes después de presentar su denuncia, Galván Kelly decía que todavía esperaba respuestas.
“Eso es lo que estoy buscando, que me hagan caso, que me escuchen bien, que me ayuden a aclarar la muerte de mi esposo”, expresó.
En la casa quedó a medio terminar el local comercial en el que Severino, según su pareja, planeaba instalar un negocio. También se dedicaba a la música urbana y, cinco años antes de morir, había interpretado una canción sobre los intercambios de disparos, una coincidencia que hoy adquiere otro significado para su familia.
Un video contradice otro “intercambio”
El caso de Severino no es el único incluido en el reportaje en el que la versión policial es cuestionada. Tras la muerte de Marqui Abraham García Gil, la información difundida inicialmente indicaba que había fallecido durante un intercambio de disparos.
Sin embargo, posteriormente circuló un video de una cámara de seguridad que, según el material analizado, muestra a García Gil con los brazos levantados aparentemente en señal de rendición cuando un agente le dispara a corta distancia. Luego se observa a otros policías acercarse y moverlo, mientras una mujer que aparentemente presenció el hecho intenta salir del lugar.
Para Manuel María Mercedes, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, hechos como estos afectan la confianza de la población en la institución policial. Mercedes sostiene además que ser perseguido por la Justicia o tener antecedentes no elimina el derecho de una persona a ser detenida y sometida al debido proceso.
La Policía, en cambio, defiende que cada muerte es documentada e investigada.
Pesqueira afirmó que cuando se demuestra que un agente excedió el uso de la fuerza, este es suspendido, cancelado y sometido a la Justicia. También señaló que en la mayoría de esos casos se trata de personas armadas que atacan a los agentes durante las operaciones para capturarlas.
Las cifras, incluso, varían según la fuente. Mientras los datos policiales citados en el documento contabilizan 146 fallecidos durante los primeros seis meses de 2026, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos asegura registrar 225 muertes hasta julio, frente a 205 durante todo 2025.
Mercedes cuestiona que no exista una estadística pública unificada que permita establecer con claridad la dimensión del problema.
La organización también advierte que estas muertes continúan produciéndose en medio del proceso de reforma policial. Mercedes afirma que durante los trabajos de transformación se elaboró un reglamento sobre las circunstancias en que los agentes pueden utilizar la fuerza, pero cuestiona hasta qué punto esas normas han sido incorporadas a la formación cotidiana de los policías.
Así, detrás de cada comunicado que habla de un “intercambio de disparos” queda una cuestión que las cifras por sí solas no pueden responder: qué ocurrió realmente durante el operativo.
@noticiassin.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario